A cada rato tengo un sueño recurrente: estoy durmiendo sobre fardos de heno en una caballeriza. A mi izquierda, un alazán café oscuro, y a mi derecha un robusto percherón, resoplan de vez en cuando como extrañados con mi presencia. Temprano, llegan los palafreneros con sillas de montar, riendas y cabestros. Corro a esconderme detrás de una carretilla. Me descubren dispuestos a ensillarme. Pasan sus manos sobre mi cabeza para tranquilizarme y preguntan que si estoy listo. Yo niego con la cabeza como única respuesta, y en medio de la angustia, me despiertan mis relinchos.
esleongo
05 de Diciembre 2017 / 10:09

La pesebrera 05 de Diciembre 2017 / 10:09
esleongo
         Excusas, cambié "cabeza" por "mis hombros"...07 de Diciembre 2017 / 07:46
         esleongo

 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.