En sus ojos había un bosque. Altos árboles de mil colores cuyas hojas se desplomaban, incesantes, sobre el sendero cubierto por escarcha. Sus dedos delgados acariciaban mi nuca. Blancos, helados dedos, insensibles como los de quien solo cumple con su trabajo. Con indiferente meticulosidad atravesaron mi ser. Percibí mi cuerpo cubierto de cálidos tonos: rojos, cafés, ocres... Entre tanta belleza otoñal, apenas destacaba mi mano yerta.

Mónica Brasca
06 de Diciembre 2017 / 15:07

Selección del 14-11: “Muda”, de Meminero Tui 06 de Diciembre 2017 / 15:04
Mónica Brasca
          Selección del 14-11: “Reflejo”, de Black dot06 de Diciembre 2017 / 15:07
         Mónica Brasca
                  Selección del 14-11: “Insomnio”, de Esleongo06 de Diciembre 2017 / 15:07
                  Mónica Brasca

 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.