Llegó ebrio a su casa, disfrazado con capa, máscara, guantes y botas de cuero. Antes del amanecer dormía de cabeza, colgado de los pies, y con resaca de los mil diablos. Nada veía, pero hizo de radar y voló por los cielos en busca de sus congéneres quirópteros.
esleongo
12 de Febrero 2018 / 09:08

Después de la fiesta 12 de Febrero 2018 / 09:08
esleongo

 

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