—¿Y qué escribe la niña, Jorge? —preguntó al padre de Eleonora su jefe, invitado a comer esa noche.
Jorge balbuceó y miró a su hija adolescente como para que lo ayudara. La esposa pensó “qué mala madre he sido, nunca la leí”. Eleonora disfrutó unos segundos de la perturbación de sus padres. Entonces el jefe se dirigió directamente a ella, como quien pregunta a una escolar por qué tabla andan en Matemáticas. Ella esbozó una mueca parecida una sonrisa. Nunca había mentido y esta no sería la excepción. A riesgo de que su padre no lograra el ascenso que estaba por pedir, respondió:
—Escribo poesía erótica. Voy por el tercer libro.
Telares
06 de Junio 2018 / 15:17

Cena al desnudo 06 de Junio 2018 / 15:17
Telares
         Jajajaja, gracias...07 de Junio 2018 / 07:13
         SAPO
         Comentario07 de Junio 2018 / 07:57
         Daniela Truman
         ¡Gracias a ambos! Es cierto, "Dany", se puede prescindir de ese rodeo innecesario. Te escribo. Abrazo.07 de Junio 2018 / 09:11
         Telares
         ¿No va una 'a' entre parecida y una?07 de Junio 2018 / 14:44
         Ángela Vicario
                  Gracias por lo de la "a", es cierto. ¿Qué te resulta...07 de Junio 2018 / 16:59
                  Telares

 

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