A Leticia se le dibuja una sonrisa que la hace verse más bella. Podría haber terminado como sus primas; domesticadas cual gato casero. Ella decidió que su vida no fuera así. No se atendría a la voluntad de un hombre, a la volubilidad e impaciencia características del macho. Cuando le preguntan ¿Cuándo te casas, para cuando los niños, ya tienes novio? Contesta con vaguedades. Las primas susurran; pobrecita es muy enojona y espanta a los pretendientes, se cree muy lista. Para Leticia, las verdaderas pobrecitas son las otras, que gastan su vida al cuidado de los niños y de los esposos; niños adultos, siempre en busca de que les resuelvan sus necesidades.
Black Dot
10 de Julio 2018 / 20:07

Puntos de vista 10 de Julio 2018 / 20:07
Black Dot
         Taller23 de Julio 2018 / 11:17
         Dakiny

 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.