La mañana era luminosa, las gaviotas revoloteanan sobre las olas y el niño jugaba con la espuma que se formaba en la orilla.  Tomando una pequeña caracola dibujó en la arena dos tibias y una calavera que se reflejaron en los vidrios de mi ventanal.  Asustada, intuí que la muerte me estaba buscando. Desde ese día no he regresado a  la casa de la playa, tampoco he vuelto a ver el mar.
paramo
10 de Octubre 2018 / 19:53

La casa de la playa 10 de Octubre 2018 / 19:23
paramo
          La casa de la playa. Correccio de tipeo (refleron) 10 de Octubre 2018 / 19:53
         paramo

 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.