Ficticia diciembre 19

Terapia intensiva (Simbad)

Nuestras miradas cruzan la habitación como flechas y dan en el blanco. No se detienen en la coraza que nos envuelve y llegan al fondo, hasta el fondo del deseo. Imagino ver cómo tu sangre, roja como esos labios, escurre como quisiera que mis manos lo hicieran por tu pecho. Resbala por tu piel y se ramifica como mis dedos por tu cintura, por el vientre, se detiene por momentos y vuelve a fluir por tus caderas, por el monte y la floresta hasta el humedal, lo inunda y corre por tus piernas, como quisieras hacerlo tú a mis brazos, en tanto yo, aturdido, me desangro, viéndome morir por ti, con la razón perdida y el anhelo expuesto.

En el borde de la agonía, sin saber si vivo o sueño, te veo a mi lado mientras, entre besos y caricias, nos reanima la terapia. El pulso sube, se acelera y la cama se estremece; entramos en resonancia, las venas revientan, explotamos, te abrazo y me aferras para que la muerte, al venir, nos alcance al mismo tiempo.



Deseos y placeres prohibidos (Pseudónimo)

–Bonsoir, monsieur Des Trampes, es un placer verlo otra vez. ¿Desea lo de siempre?
–Por supuesto, lo acostumbrado. Y supongo, si comprendí bien su pregunta, que el placer será mío.
–Sí, sí, entiendo, Monsieur: lo habitual. Mismos deseos, suite, chicas, champagne. Solo veo un pequeño problema, si me lo permite.
–¿Si? ¿Cuál es?
–Que usted no es el mismo Armand Des Trampes y…
–¡Cómo se atreve, Gervasio! Es usted un insolente.
–Lo siento, señor, pero el que conocí tenía una esposa, que nunca vi, varios guardaespaldas y llevaba un estilo de vida, digamos… extravagante y disipado; pero no llegaba con esposas, custodiado por agentes ni medio narcotizado con una pijama a rayas puesta. Extraño esa joie de vivre tan suya y ese discreto encanto, el sutil erotismo que transpiraba por sus poros.
–¡Qué descaro el suyo! ¿Qué más bromas me tiene?
–Decirle que no estamos donde lo recibía desde hace años.
–¿No? Entonces, ¿dónde es aquí?
–El lobby del penal de Almoloya.
–¿Está seguro? ¿Qué hacemos en este sitio?
–Yo trabajo aquí como celador, digamos… una especie de concierge. Perdí mi empleo cuando el hotel cerró por la pandemia, ¿y usted? Me disculpo de antemano. A lo mucho podré conseguirle el mismo número de celda, unos calendarios con chicas desnudas que introduciré de contrabando y una botella de agua gaseosa. Feliz y placentera estancia, Monsieur. Que la fuerza lo acompañe. Adieu.


Crimen y sentencia (Murata)

Seducido por la sonrisa en tu mirada, tuve la osadía de robarte un beso. Durante las pesquisas caí en la trampa en medio de tus brazos, cuando me seguías de cerca hasta descubrirme plenamente. Lo sabía, no podría ser de otra manera. Desnudo y con las manos ocupadas, fui capturado en emboscada entre tus piernas. Tras el arresto, fui llevado por el placer hasta tu pecho, donde quedé preso de tus curvas. Desde ahí, admito la intención y me declaro culpable mientras el tribunal de tu piel en llamas delibera. No existen atenuantes ante la evidente flagrancia del delito, ni cabe apelación al fallo de la corte. El resto de mis días los pasaré a la sombra, cautivo del deseo por ti que me consume.

“Los amantes”, concierto en pasión sostenida a cuatro manos, para flautín y electrocardiógrafo (Serpico)

I Adagio: bip… bip… bip

II Andante moderato: bip; bip; bip

III Scherzo: bip, bip, bip, bip

IV Allegro molto vivace con tutti: ¡bip bip bip bip bip bip!

V Finale - Largo: B i i i i i p


Pequeño deseo (Shooting Star)

Escasamente vestida se dirige a la feria del puerto, en busca de víveres y algo para aliviar su actual soledad. No se sorprende de ver cuantos pretendientes florecen a la vera de su trayecto, pero ella quiere una mínima ceremonia que le provoque un exiguo temblor en alguna parte de su anatomía. No es tan descabellado su deseo. Casi lo normal de alguien que supo de amores intensos. El joven rubio que desciende del barco ruso, la mira encandilado y solo le sonríe; no atina a emitir palabras que ella ni siquiera entendería. El gesto angelical del muchacho la predispone y le devuelve la sonrisa. Sabe que el lenguaje universal del amor, comunica mucho mejor que los idiomas.
¡Y vaya comunicación tan fluida que están teniendo!.
Paola Tena
29 de December de 2020 / 11:11
SELECCIÓN DEL DÍA 19 DE DICIEMBRE 29 de December de 2020 / 11:11
Paola Tena
 

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