Asalto a la fortaleza
Luz y Fer

Cuando vio caer las defensas del enemigo a través de la ventana que mantenía abierta, su rostro se iluminó. Después de tantos días intentándolo, aquello era más que justicia poética para los ojos de un corsario y aventurero como él. No cualquier hacker lograba burlar la seguridad y poner fuera de operación al servidor del Pentágono.

El científico y el poeta
Pi

Tenía en sus manos el libro que su mejor amigo le regaló. Por más intentos que hizo, no encontró poesía en él. Solo cientos de incomprensibles ecuaciones que describían con detalle los movimientos de los astros.

La partida
Gesel van God

Las horas bailaban al ritmo del péndulo de un viejo reloj de pie. El hombre las acompañaba con un lento vals y la lectura en el sillón bajo una lámpara, tan antigua y tenue como sus recuerdos. Al verla llegar, sonrió plácidamente antes de decirle:

–Querida, ¿puedes apagar la luz antes de irnos?

Tomados de la mano, partió con ella y la conciencia tranquila. El reloj se detuvo, las notas callaron, el libro se cerró..
Alux
20 de April de 2021 / 03:25
A LA PORRA 20 de April de 2021 / 03:25
Alux
 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.