La travesura
de Pi

Fernando esperaba a que regresara el peluquero. Cuando estaba a punto de irse, llegó un cliente que exigió ser atendido de inmediato. Le explicó que el encargado no tardaría en regresar, pero no escuchó razones. Ante su insistencia, Fernando se ofreció a cortarle el cabello y el hombre aceptó. Al terminar, le entregó el dinero en la mano y se marchó de prisa. Todavía le temblaban las manos cuando llegó el peluquero y se puso a cortarle el pelo. Cuando finalizó, paseó el espejo alrededor de su cabeza para que observara el resultado.

—¿Qué le parece? —preguntó.
—Supongo que bien, —respondió mientras se palpaba el cabello con la mano—, pero no puedo ver. Soy ciego..
aguila descalza
08 de April de 2022 / 03:02
Selección 12 de marzo 08 de April de 2022 / 03:02
aguila descalza
 

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