Cuando Diego salió a la calle a decir que lo habían asaltado, los vecinos se acercaron a su casa para auxiliarlo. Sin embargo nadie había visto a una persona sospechosa en el barrio a esa hora, ni Diego era capaz de aclarar qué era lo que le habían robado. Pedía justicia mientras hacía muecas de asco. Sacó su pistola, y comenzó a disparar en todas direcciones mientras la gente salía despavorida.

Cuando despertó, recordó el sueño y se reía al rememorar cómo caían sus vecinos ensangrentados en medio de la calle.
Fernando Ira
12 de January de 2021 / 20:09
Diego Trump 12 de January de 2021 / 20:09
Fernando Ira
Taller 18 de January de 2021 / 04:39
el aguila descalza
Hola 20 de January de 2021 / 22:56
Fernando Ira
 

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