Sus raíces se van a la profundidad y, como si se tratase de una construcción arqueológica, van penetrando en los huecos más ínfimos hasta formar parte del mismo cuerpo, hasta ser uno y el mismo. Es así que, en algunas noches, un huérfano viene al panteón y se recarga en un árbol que crece junto a la tumba de su padre. No es para platicar con el espíritu del familiar ido sino para sentir la proximidad de su presencia.
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01 de February de 2021 / 08:38
Árbol de la vida 01 de February de 2021 / 08:38
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Taller 08 de February de 2021 / 07:27
Carmen Simón
 

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