Después de contarle del asesinato que había cometido y del árbol al que le hizo la confesión, añadió:
–Y se secó, Martita, el árbol se secó.
Las palabras de Luisa sonaban como una explosión. Traspasaron el aire, la puerta y sus oídos hasta alojarse en la cabeza y trastornarla. La imagen del árbol, que murió tras escuchar ese secreto del que ella también acababa de enterarse, era perturbadora.
Al igual que éste, Marta terminó tan seca como cualquiera que se queda sin sangre cuando un cuchillo le traspasa las entrañas.
Pseudónimo
04 de February de 2021 / 14:23
El árbol (de Elena Garro) 04 de February de 2021 / 14:23
Pseudónimo
No entiendo 08 de February de 2021 / 17:01
Marcial Fernández
Marcial 09 de February de 2021 / 15:21
Pseudónimo
Sí, no lo he leído... 11 de February de 2021 / 15:58
Marcial Fernández
Ya envié correo y anexo desde el día 11 19 de February de 2021 / 13:31
Pseudónimo
 

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