Me sabía muerto, abandonado a mi suerte dentro de un pabellón rodeado de vegetación, en espera del momento de mi entierro. Percibí cuando ellos traspasaron las paredes. Vi sus raíces acercarse hasta llegar junto a mí y envolverme. Sentí cómo uno de sus capilares entró por la boca hasta la tráquea. Tuve náuseas, y miedo. Contra lo que esperaba, empecé a respirar. Días más tarde fui dado de alta. Aun cuando estoy salvo, vivo con temor hacia esos extraños árboles que me dieron la oportunidad de escribir esta segunda parte de una vida que, según me dijeron ellos mismos, no tendría secuelas.
Pitecantropus
19 de February de 2021 / 15:15
Anoxia 19 de February de 2021 / 15:15
Pitecantropus
COMENTARIO DEL TALLER 21 de February de 2021 / 02:59
Paola Tena
Respuesta al comentario 21 de February de 2021 / 14:28
Pitecantropus
QUEDA 24 de February de 2021 / 10:26
Paola Tena
 

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