El día que Boges escribió en “La dicha” que los árboles le daban un poco de miedo, es evidente que no era el pasajero que llevaba aquel día (¿Borges llevaba un pasajero), cuando uno de esos imbéciles eucaliptos tuvo la brillante idea de caer cuando (mejor mientras, tienes otro cuando muy cerca) pasaba debajo con el auto. (¿Pasaba debajo de qué o quién) De no haber sido por unos cables eléctricos que retrasaron un segundo la caída, habría terminado aplastado, como aquel infeliz que viajaba en la parte de atrás. Aunque (En vez de aunque propongo Ahora, aunque es sinónimo de "A pesar de" y aquí no hay ni una acción a pesar de nada) él, ni el autor de “El Aleph”, tienen ya motivos para temerles. Yo, que sigo vivo, sí. Y no es precisamente porque sean hermosos.
carlos martín briceño
03 de November de 2021 / 15:37
Taxi driver 17 de October de 2021 / 22:22
bebé
Tallere 2. Si insistes en dejarla tal cual habría que arreglar algunas inconsistencias que la vuelven confusa. Las señalo abajo entre paréntisis. 03 de November de 2021 / 15:37
carlos martín briceño
Bien, Carlos. Gracias 03 de November de 2021 / 18:50
bebé
 

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