Después del derrame cerebral, las terapias le ayudaron a recuperar un poco el habla. Y todos cometíamos el error de regañarle cuando se equivocaba. En vez de decir apaga la luz, decía cierra la luz. No podía expresar si algo le dolía, pero ninguna canción se le olvidó. Con el tiempo los regaños cambiaron por risas y ella también reía con sus errores. Una mañana comenzó a balbucear palabras, tuvimos miedo de otro derrame, pero los doctores dijeron que era normal. Yo tomé notas y la grabé, había patrones y muchas palabras constantes. Mi madre regresó al náhuatl y cuando pude traducir, por fin me dijo todo lo que le dolía.
Dolores Guerra
19 de December de 2022 / 14:58
Cocoliztli 19 de December de 2022 / 14:58
Dolores Guerra
Taller 21 de December de 2022 / 04:55
Eliana Soza
 

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