Santiago pescó con una red un marlín pequeño cuando estaba a punto de ser devorado por una barracuda, ésta mordió la mano del niño, lastimándolo seriamente. No le importó, ayudando a su padre siempre sufría esa clase de heridas. Sintió ternura por el ejemplar rescatado y decidió regresarlo al mar. El pez estaba feliz de conservar la vida, nadaba de un lado a otro y antes de sumergirse sacó la cabeza del agua y dijo: "Un día nos volveremos a encontrar y daré mi vida por ti", y luego se internó en las profundidades...
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14 de February de 2023 / 06:23
El niño y el mar 14 de February de 2023 / 06:23
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Taller 15 de February de 2023 / 06:47
Mónica Brasca
 

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