Me sabías tuya. Siempre adoré tu mirada mágica de abismos y curvas. Tus ojos se adueñaron de mi voluntad, de modo que, aunque los meses pasasen, eran mi certeza. Quizá ese fue el origen de las otras pasiones, de mi vicio por captar la agitación de miradas cuando los lugares comunes del amor parecían desviarnos. Quizás por ello coleccione los ojos de todos mis amantes, los arranque y los coloque con orden y decoro bajo la repisa del cuarto. Para que me miren. Tú me conocías bien. Te los quitaste solito. Así, sabes que no dejaré nunca de llamarte para halagarlos.
Morgan Ceibe
07 de June de 2018 / 12:51
CONVOCATORIA DE JUNIO DE 2018 29 de May de 2018 / 10:55
Taller Marina
Narcisos 07 de June de 2018 / 12:51
Morgan Ceibe
 

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