A pesar de la comida caliente y la ropa siempre lista a tiempo, él la golpeaba. Llegó a maltratarla tanto que, cuando despertó de una de las tantas golpizas, su personalidad se había desgajado en dos. Ana era dulce y tierna y le pidió un espacio en su vida, pero los huecos en la memoria la hacían sospechar que Ana escondía algo más que la lencería negra y los colmillos de metal ocultos en una gaveta. Hasta que se despertó de un extenso lapsus detenida en una comisaría. Mientras le explicaba a la siquiatra que había sido Ana y no ella, aunque al detenerla la habían encontrado en posesión de la llave de las esposas y con la boca manchada de la sangre de su esposo.
Malvadisco
18 de June de 2018 / 23:56
Su otro yo (viene del día 14) 18 de June de 2018 / 23:56
Malvadisco
taller 21 de June de 2018 / 03:38
Carmen Simón
 

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