Son muy sospechosas las desapariciones nocturnas del párroco de la catedral. Los morbosos cuchicheos de los feligreses en las misas dominicales luego se riegan en las cantinas y cafeterías, en los parques y en reuniones familiares. Suponen mil cosas, por ejemplo, que el cura se va de juerga con algunas monjas del convento o que tiene amoríos con el monaguillo y se cita con él en la sacristía. Hasta que algunos fatidiosos soplones llamados por el obispo, descubren que en las noches sube al campanario y desde allí se desplaza por una cornisa hasta ocupar su sitio entre las horribles gárgolas.
esleongo
10 de September de 2018 / 09:33
Sucede en San Simón 10 de September de 2018 / 09:33
esleongo
Taller 08 de October de 2018 / 18:08
Dakiny
 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.