En las noches, cuando cierran el museo contiguo a la catedral, las estatuas bajan de sus pedestales, se alborotan y arman tremendos jolgorios. Pero como ya están hartas de las parrandas entre ellas y quieren vivir experiencias más exitantes, una noche invitan a las temibles gárgolas que han visto tras las ventanas. Estas aceptan, pero proponen montar la rumba en la terraza pues no pueden abandonar los desaguaderos.
esleongo
14 de September de 2018 / 15:27
Cambio de planes 14 de September de 2018 / 15:27
esleongo
Taller 16 de September de 2018 / 10:05
Mónica Brasca
Gracias Mónica... 20 de September de 2018 / 16:28
esleongo
 

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